Fuera los legados, seamos nosotros mismos.

Fuera los legados. Deja la programación de lado. Detente. Detén todo lo que estas haciendo ya mismo... No hay excusas. Respira. Respira.... Siente este momento como único, singular. Siente este mismo momento, ahora. No enjuicies. No prejuzgues. Acepta. Acepta este momento tal cual se muestra. Tal cual se desarrolla. Pon una dosis de curiosidad como cuando eras niño. ¿Te acuerdas? Acercate a ese niño que todavia esta dentro tuyo en su faceta curiosa y con ganas de descubrirlo todo.... Deja que los sucesos fluyan. Mantén esa actitud en forma voluntaria, prestando toda la atención al presente. A tu respiración, a tu cuerpo. Siente tu respiración... siente el paso del aire por tus fosas nasales, ingresando y egresando. Recorre tu cuerpo con curiosidad desde tu conciencia, sintiendolo. Siente la posición que toma tu cuerpo ahora mismo. Sin criticar. Y si existe incomodidad, pues aceptala y investigala curiosamente, calidamente. Tienes que estar presente en tu presente, en tu aquí y ahora, en este mismo momento... en cada momento, con aceptación y curiosidad, observando todo.
Cada uno de nosotros somos únicos, irrepetibles. Cada mundo interno es particular. Cada vínculo es singular. Cada comunicación es al contexto interno y externo. Esta en relación con nuestro estado anímico. Pero los vínculos son tan importantes, porque transforman, nos transforman. Por eso es importante que podamos comunicarnos y no sólo verbalmente, sino de otras maneras, que son propias de cada vínculo, de cada relación. No dejes que tu ego interponga sus mascaras en tus vínculos, ni internos, contigo mismo, ni con los demas que quieres. Sé tú mismo. Conocete y deja que los demás te conozcan. Brindate. Hace unos días hablábamos de ser auténticos, de tener conciencia de uno mismo en su real dimensión. Eso es muy mindful. Ahora abogo por la comunicación auténtica, abierta, transparente, que es una forma de comunicación mindful también. Veo muy a menudo que el ego se interpone en la percepción de uno mismo, en la percepción del otro y del vínculo. No es nada nuevo, ya lo conocemos. El problema es que se malogran las posibilidades más positivas según el caso. El ego siempre tiñe todo de culpa, miedo, negatividad. Siempre tenemos algo para aprender de los otros. Siempre podemos dar un paso al costado. Parafraseando a Viktor Frankl, entre el estímulo y la reacción, siempre, siempre existe un espacio. Un momento, tal vez minúsculo pero que puede ser perceptible. Evidenciable. Y si puedes darte cuenta de ese minúsculo espacio y ser el dueño del mismo, entonces ya no reaccionas, sino que eres libre de prestar atención, conciencia a ese espacio y no reaccionar. Esto es justamente quitar el piloto automático de todo donde puedas, incluso en la comunicación y los vínculos. Incluso con el vínculo con nosotros mismos, porque el más importante vínculo que tenemos es con nosotros mismos.
Hagamosnos una pregunta entonces: ¿Cómo estamos con nuestro propio vínculo? ¿Cómo solemos vincularnos con nosotros mismos? Que pregunta! La mayoría de nosotros somos muy apegados a los legados aprendidos, a los patrones aprendidos en el pasado, a las posibles fantasías del futuro, y seguramente somos bastantes críticos con nosotros mismos y nos juzgamos por demás, teniendo poca compasión.
La pregunta clave es: ¿Estamos conformes así como somos? ¿Nos gustaría cambiar algo de nosotros?
La respuesta más frecuente es NO, no estoy sintiendome bien... Siempre existen aspectos nuestros que nos gustaría cambiar, pero esos aspectos no están relacionados por lo general con nuestro ser real, sino con nuestro modo orientado a la acción, con una mente analítica y regida por el ego. El otro día le citaba todo esto a un amigo y el me decía que el estaba atento todo el día a día obligaciones y conversaciones. Pero una vez que ahondamos un poco más en los mecanismos mentales del piloto automático, quedaba en evidencia que casi todo el día estaba su mente en piloto automático, sin prestar atención consciente a lo que hacía, sino sólo una atención apenas parcial, periférica incluso, diría yo. Bueno, pues eso nos pasa a menudo, todos los días, mientras hacemos nuestras rutinas, conversamos, manejamos o viajamos, comemos, caminamos, etc. No somos realmente conscientes de nosotros mismos y creemos que somos lo que pensamos... Y eso no somos nosotros, son sólo pensamientos, emociones, sensaciones, comportamientos, que salen muchas veces automáticamente y nos nos dejan conectar con nosotros en nuestro ser y con nuestro cuerpo. Entonces la propuesta y a la vez desafío que tenemos en nuestra vida es justamente REDESCUBRIRNOS. No la desaprovechemos.... Es única.
(Seguiremos...)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Atención - Intención - Actitud. Tres claves del Mindfulness.

Despersonalización. Deshumanización.

Ser Auténtico, Ser Mindful.